Todavía restan unos meses para la temporada de calor pero es importante comenzar a sentar las bases desde ya si queremos lucir el mejor tipo en verano. Los milagros no existen y es necesario tomar en consideración ciertos hábitos para lucir un buen cuerpo durante el estío.
Aunque prometen grandes éxitos, las dietas milagro son perjudiciales para la salud y no existe ningún método para cambiar nuestro tono físico en semanas sin poner en riesgo nuestra salud.
Cualquier plan físico, deportivo y nutricional deberá buscar cambios a largo plazo. Esto quiere decir que si quieres ponerte en forma para la temporada de calor y lucir tu mejor versión en la playa o la piscina, es necesario ponerse a trabajar cuanto antes.
En este post te contamos diez consejos para que puedas ponerte cuanto antes a mejorar tu estilo de vida para tener una mejor forma física. ¡Vamos allá!
Contenido del artículo
1 Fija metas y un entrenamiento progresivo
Lo ideal siempre será ponerte en manos de profesionales, que adaptarán el progreso de tu entrenamiento según tus circunstancias personales. Pero si no puedes permitirte un entrenador personal, lo recomendable es ponerte objetivos que sean acordes a tu forma física: no es realista querer mejorar en un mes lo que no hemos hecho durante todo el año.
Si eres novato en materia de deporte, un buen comienzo siempre es salir a caminar varios días a la semana.
2 Escucha a tu cuerpo
Otro gran enemigo de quienes dejan todo para última hora son las lesiones. Nuestro cuerpo necesita tiempo para acostumbrarse a la carga física, y si hacemos sesiones demasiado exigentes para lo que estamos acostumbrados, podemos llegar a sufrir diferentes dolencias y lesiones que nos obliguen a parar. Si hace mucho que no practicas ejercicio, también está bien que te hagas un chequeo médico antes de ponerte en marcha.
3 Busca tu mejor momento para entrenar
No existe un mejor momento para entrenar. O, dicho de otra manera, el mejor momento para entrenar será el que mejor se adapte a tu estilo de vida. En este sentido, el consejo es claro: busca el momento del día en el que tengas más energía o necesites hacer ejercicio. Hay quienes prefieren dedicar la primera hora de la mañana, y otros prefieren dejarlo para después de trabajar.
4 Controla tu alimentación
Un buen entrenamiento puede no servir de mucho si no introducimos cambios en nuestra alimentación. En un escenario ideal, la mejor solución sería acudir a un nutricionista para que elabore un plan a nuestra medida. Si no puedes acceder a un profesional de la alimentación, tiende a evitar los alimentos procesados, el alcohol o los dulces industriales. En paralelo, busca una dieta rica en hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables.
Y, por supuesto, evita las dietas milagrosas. No existe ningún plan alimenticio que te ayude a bajar 5 kilos en una semana sin poner en peligro severo tu salud.
5 Una correcta hidratación es clave
Beber agua con frecuencia es fundamental para que nuestro organismo funcione como un reloj. Procura beber, como mínimo, dos litros de agua al día.
6 El trabajo de fuerza es muy importante
Existe la falsa creencia de que el trabajo de fuerza sólo es necesario cuando buscamos ganar masa muscular. Nada más lejos de la realidad: el ejercicio de fuerza ayuda a acelerar nuestro metabolismo y, por ende, a quemar más calorías a lo largo del día.
Además, también permite fortalecer nuestros huesos, prevenir lesiones y mejorar tu calidad de vida.

7 El cardio también es trascendental
Además de ayudarnos a bajar esos kilos de más, los beneficios del ejercicio cardiovascular son muy importantes:
- Controla los niveles de colesterol y tensión arterial
- Previene enfermedades cardiovasculares
- Nos ayuda a segregar endorfinas, la hormona de la felicidad
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8 Procura dormir 8 horas
Sí, tan importante como el entrenamiento de fuerza y el ejercicio cardiovascular es el descanso. Un correcto descanso permite que tus músculos se recuperen correctamente, lo que te ayudará a realizar mejores entrenamientos e ir progresando adecuadamente.








