americana para hombres

La americana es una pieza muy versátil y cómoda de usar en la cotidianidad porque se adapta a todo tipo de situaciones, otorgando un look sofisticado y actual.

Pero a la vez, resulta difícil encontrar el modelo adecuado que se ajuste a nuestras expectativas: cuando no queda larga, es muy corta o quizás el entalle no es el esperado, lo que trae como consecuencia que nos cansamos de buscar la pieza perfecta y desechamos la opción de usar este tipo de chaqueta.

9 Claves para elegir tu americana

Lo que no sabías es que hay varias consideraciones a tener en cuenta a la hora de elegir una pieza como esta, e incluso existen algunos detalles que pueden ser solventados con unos pequeños trucos desde casa para adaptar la prenda al formato deseado.

Hombros

La prenda nace en este punto, por lo que se debe cuidar que la unión de la manga con la chaqueta esté justo entre la clavícula y el inicio del hueso del hombro. De esta manera, se obtendrá una espalda con forma ancha y cuadrada.

Además, se debe cuidar que la chaqueta caiga libremente sobre ellos, asegurándose que no quede un hueco en la parte posterior al pecho, como si tuviera una percha en la parte interior.

Solapa

El ancho de la solapa y la espalda serán inversamente proporcionales. Es decir, mientras más ancha sea la solapa, la espalda tenderá a verse estrecha, y viceversa. En este punto, la decisión estará definida por el estilo que quieras tener y los atributos que quieras destacar de tu cuerpo.

Si lo que buscas es un estilo formal, evita que éstas tengan muescas o, en caso de tenerlas, que sean de bordes delicados o redondeados (estilo esmoquin).

Puedes incluir la americana para hombre en casi cualquier outfit formal para hombres, siempre y cuando la combinemos con unos jeans y zapatillas o zapatos nada formales.

Botones

Aunque siempre hemos escuchado que los jóvenes cierran sus chaquetas con un botón y los más viejos con tres, lo realmente importante es conocer cómo manejar las proporciones con estos pequeños elementos.

Lo que llamamos ‘botón principal’ que siempre va abrochado (en la chaqueta de tres, es el del centro; en la de dos, el de arriba) debe caer ligeramente por encima del ombligo o a la altura de éste. Si lo que se busca es acortar el torso, se debe agregar un tercer botón por encima del principal y otro por debajo, para estrechar la abertura de la americana y visualmente dar la impresión de que el tronco es más corto.

Fotos: GQ

Largo

Esto es sencillo. La americana debe caer hasta cubrir el cierre del pantalón.

Pinzas

Es uno de los mejores y más sencillos trucos de costura. En una prenda de vestir, consiste en recoger hacia la parte interna un trozo de tela en la sección que queramos más ajustada al cuerpo. Se pueden aplicar prácticamente en cualquier parte de la americana, permitiendo entallarla de forma personalizada.

Mangas

Las mangas deben caer desde los hombros, a partir del punto inicial indicado inicialmente. El largo debe ser hasta las muñecas dejando por debajo de ella la distancia de un dedo para que sobresalga la manga de la camisa.

Aberturas posteriores o traseras

Estas aberturas pueden existir o estar ausentes en el modelo. La elección será cuestión de gusto, pero en términos generales, las americanas con dos aberturas en el faldón trasero resultan ventajosas ya que delimitan mejor la espalda y además permiten acceder más fácilmente a los bolsillos del pantalón, si tenemos la chaqueta cerrada.

Postura

Aunque no tiene que ver con la costura, el entalle o el material, la postura es clave para lucir este tipo de prendas. La americana está diseñada para realzar la silueta masculina, de ahí que ensanche los hombros, se abra al pecho, se estreche a la cintura y caiga de forma recta hacia la cadera.

En la medida que mantengamos una postura erguida adecuada, la americana tendrá una caída natural que hará más cómodo y atractivo su uso.

Accesorios: Corbatas y pañuelos

Nunca se deben usar del mismo color. Está bien buscar la armonía entre tonos que estén en la misma gama (azules con verdes, rojos con naranjas) o contraponer los opuestos (por ejemplo magenta con azul).

Aunque el pañuelo no es indispensable, gritará al mundo que te has preocupado por vestirte, sin siquiera decirlo.

En qué se diferencian una chaqueta y una americana

Popularmente, se habla de chaqueta como toda aquella prenda que sirva como abrigo adicional, por encima de una camisa, chaleco o incluso una franela. Y aunque efectivamente el objetivo final de este tipo de piezas es el de proporcionar una capa adicional de calor para el cuerpo, se conocen diversidad de modelos y nombres que varían según su origen y uso.

Lo que conocemos hoy en día como chaqueta proviene de la sastrería tradicional artesanal de Inglaterra, originalmente llamada ‘chaquet inglés’, la cual se caracterizaba por tener un corte largo hasta las rodillas y con botones al frente. Con el pasar de los años, más adentrado el siglo XIX, los colonizadores llegaron a América y revolucionaron esta vestimenta.

El modelito inglés ya no parecía tan cómodo para los largos recorridos a caballo, por lo que los oriundos de la región transformaron la pieza en un modelo más corto, casual y versátil, que luego fue denominado ‘chaquet-americano’.

Hoy en día, se hace referencia de las chaquetas americanas a aquellas prendas de corte más actual y fresco, con bordes rectos y asimétricos, mientras que las chaquetas inglesas se visualizan mayormente en ambientes donde predomine el formalismo.

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