Guía rápida para dominar el estilo ‘old money’ sin aparentar

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Si alguna vez has soñado con lucir como si hubieras nacido en una mansión con vistas al mar, con un apellido que suena a dinastía y un armario que grita elegancia sin esfuerzo, el estilo old money es tu boleto dorado. Pero cuidado, aquí no se trata de disfrazarte de millonario de telenovela ni de gritar “¡mírenme, soy rico!”. El old money es sutileza, refinamiento y una vibra de “esto es lo que soy, sin intentarlo demasiado”, así que aquí te contamos todo lo que necesitas saber para dominar este look icónico sin caer en el ridículo. 

¿Qué es el estilo old money?

El old money evoca imágenes de familias aristocráticas, casas de campo, yates en la Costa Amalfitana y armarios llenos de prendas que parecen haber sido heredadas de generación en generación. 

Es el estilo de los Kennedy, los Vanderbilt o los personajes de Succession (pero sin el drama familiar). A diferencia del new money, que puede ser ostentoso y lleno de logos, el old money es discreto, sofisticado y atemporal. Es la elegancia de quien no necesita demostrar nada porque, en teoría, ya lo tiene todo.

El old money no es solo moda, es una actitud. Se trata de proyectar confianza, calma y un toque de despreocupación, como si tu riqueza fuera tan antigua que ya ni siquiera piensas en ella. Pero tranquilo, no necesitas un fideicomiso multimillonario para lograrlo. Con las prendas adecuadas, un poco de astucia y esta guía, estarás listo para canalizar esa vibra de aristócrata moderno.

Las características clave del estilo old money

Antes de lanzarte a comprar, necesitas entender los pilares del old money. Aquí van las características que definen este look:

  • Atemporalidad sobre tendencias: El old money no sigue modas pasajeras. Olvídate de los cortes ajustados al cuerpo o los estampados de temporada. Aquí reinan las siluetas clásicas, los colores neutros y las prendas que podrían haber sido usadas por tu abuelo (y seguirían viéndose geniales).
  • Calidad sobre cantidad: Una chaqueta de lana bien cortada vale más que diez de poliéster. Las telas nobles como el cachemir, el lino, el algodón de alta calidad y la lana merino son tus mejores amigas.
  • Sutileza en los detalles: Nada de logos gigantes o colores chillones. El old money se apoya en detalles discretos: un monograma en la camisa, un reloj clásico, un cinturón de cuero impecable.
  • Ajuste perfecto: No importa cuánto cueste tu traje, si no te queda como guante, no sirve. El fit es todo. Busca prendas que se adapten a tu cuerpo sin apretar ni sobrar.
  • Herencia y narrativa: Las prendas old money parecen contar una historia. Un suéter que “heredaste” de tu padre, unos mocasines que han envejecido con dignidad, una camisa que parece haber sido planchada por un mayordomo. Todo debe sentirse vivido, pero impecable.

Cómo llevar el estilo old money (sin parecer que te esforzaste demasiado)

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Ahora que conoces las bases, vamos al grano: ¿cómo construir un armario old money desde cero? Aquí te dejo una guía práctica para armar looks que griten sofisticación sin que parezca que pasaste horas frente al espejo.

Invierte en básicos de calidad

El armario old money es como una orquesta: cada pieza debe tocar en armonía. Aquí van los imprescindibles:

  • Trajes a medida: Un traje azul marino o gris carbón, de corte clásico (no slim fit), es la columna vertebral del estilo. Busca telas como lana o mezclas de lana-cachemir. Marcas como Canali, Zegna o incluso opciones más accesibles como Suitsupply son un buen punto de partida. Llévalo con camisas blancas o azul claro y corbatas lisas o con patrones discretos (piensa en rayas diplomáticas o pequeños motivos geométricos).
  • Camisas Oxford: Estas camisas de algodón grueso son el epítome de la elegancia casual. Blancas, azul claro o con rayas sutiles, son perfectas para combinar con chinos o bajo un blazer. Asegúrate de que el cuello sea firme y el ajuste, impecable.
  • Chinos y pantalones de vestir: Los chinos en tonos beige, oliva o navy son un clásico old money. Evita los cortes demasiado ajustados; opta por un fit recto o ligeramente relajado. Marcas como Incotex o PT Torino son excelentes opciones.
  • Blazers y chaquetas: Un blazer azul marino con botones dorados (sí, dorados, pero sin exagerar) es un must. También puedes incluir chaquetas de tweed o lana para un look más campestre. Combínalas con camisas de vestir o polos para un toque relajado.
  • Suéteres de cachemir o lana: Un suéter en tonos neutros (gris, camel, navy) es perfecto para capas. Llévalo sobre una camisa con cuello abotonado o bajo un blazer para un look preppy.
  • Calzado clásico: Los mocasines de cuero (como los Gucci o Tod’s), los brogues de ante o los oxfords negros son esenciales. Evita los zapatos demasiado brillantes o modernos. Un par ligeramente desgastado (pero bien cuidado) suma puntos.

Juega con las capas (y hazlo bien)

El arte de las capas es un sello del old money. Piensa en un look como este: una camisa Oxford blanca, un suéter de cachemir gris, un blazer azul marino y un abrigo de lana camel. Cada capa debe complementar a la anterior, creando un conjunto que se vea effortless pero pulido. Un truco: asegúrate de que los cuellos y puños de la camisa asomen ligeramente para darle profundidad al look.

Los colores que mandan

El old money vive en una paleta de colores sobria: azul marino, blanco, beige, gris, camel, oliva y burdeos. Los tonos tierra y los colores náuticos (piensa en un club de yates) son tus aliados. Puedes incluir estampados, pero que sean discretos: rayas finas, cuadros pequeños o motivos como el houndstooth. Evita los colores neón o cualquier cosa que grite “mírame”.

Accesorios que suman (sin restar)

Los accesorios son el toque final del old money, pero menos es más. Aquí van algunas ideas:

  • Relojes: Un reloj clásico como un Rolex Datejust, un Patek Philippe o incluso un Timex bien elegido puede ser tu mejor amigo. Nada de relojes deportivos o demasiado grandes.
  • Corbatas y pañuelos: Opta por corbatas de seda con patrones discretos o lisas. Un pañuelo de bolsillo (doblado con naturalidad, no como origami) añade un toque de clase.
  • Cinturones: De cuero marrón o negro, con hebillas simples. Evita los cinturones con logos grandes.
  • Gafas: Las gafas de carey o con monturas metálicas finas son un clásico old money. Piensa en estilos como los Persol o Ray-Ban Clubmaster. 

La actitud lo es todo

El old money no solo se lleva en la ropa, sino en cómo te mueves por el mundo. Camina con confianza, habla con calma y evita alardear. La clave es proyectar que todo esto es natural para ti, incluso si acabas de comprar tu blazer en una tienda de segunda mano (¡que, por cierto, es una gran estrategia para este estilo!).

Consejos prácticos para clavar el estilo old money

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Ahora que tienes las bases, aquí van consejos específicos para llevar tu look al siguiente nivel sin caer en el cliché del “nuevo rico disfrazado”.

  • Compra de segunda mano con inteligencia: Las tiendas vintage o de segunda mano son oro puro para el old money. Busca piezas de marcas clásicas como Brooks Brothers, Ralph Lauren o Burberry. Un abrigo o un blazer con un poco de historia suma autenticidad.
  • Cuida tus prendas como si fueran reliquias: El old money implica que tus cosas duran para siempre. Aprende a limpiar tus mocasines de cuero, plancha tus camisas a la perfección y guarda tus suéteres de cachemir doblados, no colgados.
  • Mezcla lo formal con lo casual: Un traje impecable con zapatillas blancas clásicas (como Common Projects) o un blazer con jeans de corte recto puede ser una jugada maestra. La clave es que la mezcla se vea natural, no forzada.
  • Inspírate en íconos: Mira a figuras como Cary Grant, Paul Newman o incluso el príncipe Carlos (sí, en serio). Sus looks son la definición de old money: elegantes, pero nunca ostentosos.
  • Evita los errores fatales: Nada de camisetas con logos gigantes, jeans rotos o cualquier cosa que parezca sacada de un video de reggaetón. También huye de los accesorios exagerados, como cadenas de oro o gafas de sol futuristas.
  • Adapta el estilo a tu entorno: Si vives en una ciudad calurosa, opta por lino y algodón en tonos claros. Si estás en un lugar frío, el tweed y la lana son tus aliados. El old money siempre se adapta al contexto sin perder su esencia.
  • Personaliza tus prendas: Un monograma en la camisa, unos gemelos discretos o un pañuelo con tus iniciales añaden un toque personal sin caer en la exageración.
  • No temas al preppy: El estilo preppy (piensa en universidades de la Ivy League) es primo hermano del old money. Polos, cardigans y mocasines son perfectos para un look casual pero refinado.

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